Ellos corren libres,
vosotros descansáis de verdad
Finca cerrada, naturaleza sin límites y descanso de verdad. Todo lo que necesitáis en un solo sitio.
¿Cansados de vacaciones con niños donde no podéis relajaros?
Lo sabemos: escapar con niños a veces no es tan relajante como debería. Piscinas comunitarias vigilando constantemente, restaurantes donde hay que mantener el orden, apartamentos donde se quejan del ruido.
Aquí es diferente. La finca está cerrada y vallada, sin extraños ni coches. 3.500 m² que son un remanso de paz donde poder descansar y desconectar, compartiendo el jardín solo con las familias de los otros apartamentos. El entorno es naturaleza pura, con el río Tea al lado.
Cinco razones que convencen a los padres
Finca cerrada = tranquilidad total
3.500 m² vallados, sin carreteras. Los niños juegan, los padres respiran.
Naturaleza y río Tea al lado
Junto a la finca discurre el río Tea, tranquilo y con zonas de poca profundidad. Un entorno natural precioso para disfrutar en familia.
Cocina propia, a vuestro ritmo
Desayunad tarde, comed cuando os apetezca y cenad sin prisas en el jardín. Aquí no hay horarios que cumplir ni relojes que mirar: el ritmo lo marcáis vosotros.
Jardín de 3.500 m² para jugar
Un enorme jardín vallado donde los niños tienen espacio de sobra para correr, explorar y jugar al aire libre con total seguridad.
Todo cerca, sin estrés
Supermercado a 5 min, Vigo a 20 min, playas a 40 min, Portugal a 25 min. Excursiones fáciles, sin madrugones.
Nuestros hijos de 3 y 6 años no pararon en toda la semana. El jardín, el río, las piedras, los bichos… volvieron felices y agotados cada noche. Y nosotros, por primera vez en años, pudimos sentarnos a leer un libro tranquilos.
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